Sábado, Febrero 11, 2012

Medicina Evolucionista. Un complemento en la educación médica

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Edición 1 - Medicina

 

Reflexión

Dr. Juan Ignacio Padilla Cuadra
Decano, Facultad de Medicina, Universidad de Iberoamerica, UNIBE

La forma tradicional de enseñar medicina se basa en el conocimiento de la estructura y función normal del cuerpo humano y de las causas y mecanismos de las enfermedades que lo afectan. Esto incluye, por supuesto, un profundo análisis de los signos y síntomas de tales enfermedades para que el clínico logre realizar su diagnóstico.  No obstante esta es  una manera indiscutiblemente útil de aprender a ser médico, queda un espacio vacío en el que cabe la pregunta, ¿ por qué? (1) Es decir, si bien puedo conocer como se comporta y se manifiesta determinado proceso mórbido, no siempre queda claro la razón por la  que ocurra.  Y queda también patente la duda, si una manifestación de la enfermedad, ya sea tos, fiebre, ictericia o alguna alteración en la bioquímica sanguínea, es más bien una forma de respuesta del cuerpo, y por tanto no seria necesariamente provechoso intentar anularla con algún tratamiento.  Aquí es donde entran como un complemento los conceptos de la biología evolucionista introducidos hace ya 150 años por Charles Darwin.  La integración de estas ideas específicamente en el campo de la medicina se ha denominado  medicina darwiniana o evolucionista (2). Esta  es una rama de la medicina que, en el contexto de la evolución, explica como las enfermedades son producto de  defectos en la manera en que se adapta nuestro organismo al entorno.

Antecedentes históricos

No quedaría completa esta reflexión sino mencionamos algo sobre la vida de su pionero. Charles Robert Darwin (1809-1882) fue un naturalista de origen inglés cuya percepción cambió por completo la idea tradicional de creacionismo como origen la vida en todas sus formas.

Figura 1. Charles DarwinNacido un 22 de febrero en Shrewsbury, Inglaterra, traía un fuerte antecedente familiar en el campo de las ciencias naturales Su abuelo paterno, Erasmo Darwin (1731-1802) escribió sobre los principios evolucionarios en libro Zoonomía. Coleccionista innato de minerales, huevos, conchas y de demás, mostró tempranamente interés en las ciencias experimentales.  Su padre le envía a estudiar medicina en la famosa universidad de Edimburgo en Escocia. Sin embargo, rápidamente Charles demostró estar más interesado en estudiar la naturaleza que ejercer medicina. Viendo frustrado el intento de convertirlo en médico, su padre le orientó a seguir la carrera de clérigo, ingresando para tal fin a la Universidad de Cambridge. Pero las excursiones naturistas seguían siendo el principal interés  del joven. Durante su estancia en Cambridge conoce al profesor de botánica,  John Stevens Henslow (1796-1861) quien le recomienda su monumental expedición a bordo del HMS Beagle.  Así fue como, incitado por su tío, se embarca el  27 de diciembre de 1831. Su viaje de circunnavegación del globo tomó 5 años y detalló  todo cuanto vió en su diario.  A su regreso a Inglaterra en 1836, había adquirido prestigio en la comunidad científica permitiéndole convertirse en secretario de la Sociedad Geológica de Londres.

En 1839, se casa con su prima Emma Wedgwood y tuvo 10 hijos. La muerte de su segunda hija, Anne Elizabeth, le sumió en tal duelo que le hizo perder la fe en el cristianismo.

El 24 de noviembre de 1859 su monumental   "El origen de las especies" es publicado y su edición se agota ese mismo día. Otras de sus obras fueron  "Arrecifes coralinos" (1842), "Diario de viaje" (1845), "El origen del hombre" (1871) y  "La expresión de las emociones en el hombre y en los animales" (1872).
Darwin fallece el 19 de abril de 1882 a la edad de 73 años y fue enterrado como otras figuras notables del nivel de Sir Isaac Newton en la Abadía de Westmister en Londres.

Medicina evolucionista

El legado principal de este científico es la concepción es que la vida no es creada de la manera que es sino que se hace producto de un proceso de adaptación al medio. Este proceso es lento y es lo que llamaremos evolución. La extensión de este concepto a la ciencia médica es denominado medicina evolucionista o darwiniana, concepto introducido por el biólogo George Williams y el siquiatra Radolph Nesse.  Estos autores retoman los conceptos darwinianos y buscan explicar como muchas enfermedades y sus manifestaciones no son ni más ni menos formas de adaptación (o mal adaptación) ante el ambiente y la exposición a agentes patógenos.

Uno de los trastornos que más frecuentemente se tiende a explicar a través de estas ideas evolucionistas es la obesidad. (3) Esta epidemia que padece un alto porcentaje nuestra población mundial puede tener su explicación en la evolución.  En resumen, los proponentes de la hipótesis de la obesidad desde la perspectiva evolucionista se basan en los cambios en la  disponibilidad de alimentos para el humano paleolítico con respecto al actual.  En aquella época, la disposición de alimentos era limitada y el humano debía ser particularmente ávido por ingerir alimentos de alto contenido en carbohidratos que le permitieran acumular energía en la vasta sabána africana.  De igual manera, siendo escasa la cantidad de alimento, la posibilidad de engordar era limitada también. Sin embargo, el entorno varío y la cantidad de comida cada vez fue mayor, sin que el organismo hubiese perdido su “hambre” por alimentos que le tornarían obeso. 

Otra manifestación de enfermedad sometida el escrutinio evolucionista es la fiebre, de la cual se ha demostrado tiene propiedades para limitar la proliferación bacteriana.  Si es así, tendrá sentido el uso de un antipirético? La respuesta es probablemente si, en tanto,  sea extrema la fiebre. .   O sea que una fiebre fuera de proporción es definitivamente también peligrosa para el organismo.

Ninguno de los ejemplos anteriores, ha sido tan estudiado como la hiperemesis asociada al embarazo.  Un enfoque tradicional diría que es producto del exceso de hormonas durante la gestación.  La perspectiva del evolucionista es otra.  Los vómitos asociados al embarazo se dan precisamente durante la etapa embrionaria de la formación del producto, es decir, la fase de mayor vulnerabilidad a toxinas que podrían traer como consecuencia el aborto o una malformación. No es por tanto ilógico deducir que aquello que se perciba a nivel gastrointestinal como una potencial toxina debe ser eficazmente evacuado mediante el vómito.

Otro ejemplo debidamente estudiado es la asociación de la anemia de células falciformes, drepanocitosis, con una protección innata contra la malaria.  Precisamente, lo sitios de mayor incidencia de la malaria tienen una mayor incidencia de esta enfermedad hematológica.  Caracterizando esta patología una disminución en la vida de los eritrocitos, se reduce la posibilidad de que el parásito cumpla su ciclo vital y perece antes de causar daño.

De igual forma, durante un proceso infeccioso agudo, se da una disminución de la  absorción de hierro. Aunque desde un punto de vista simple esto es un epifenómeno, se sabe que el hierro aumenta el crecimiento bacteriano y la respuesta de disminuir su disponibilidad es, en efecto, protectora.

Así podríamos comentar sobre múltiples abordes de problemas de salud desde un enfoque evolucionista. Pero este no es necesariamente correcto y sus detractores condenan su alto contenido de especulación.  Demostrar si lo intuitivamente correcto realmente lo es, será el mayor reto de los que  apoyan la medicina darwiniana.  Desde la perspectiva de la educación médica, no se puede negar que esta forma  de explicar la enfermedad y sus manifestaciones podría ser otra  manera  de aprender medicina. No excluye una forma a la otra sino que se complementan entre sí. Así, cumpliéndose este año el 200 aniversario del nacimiento  de Charles Darwin, no queda más que hacer mención a una version modificada de la frase del genetista  T. G. Dobzhansky, “Nada en Medicina ( Biología en la versión original) tiene sentido sino es a la luz de la evolución”

Referencias

1. Nesse RM, Williams GC. Why We Get Sick: The New Science of Darwinian Medicine, New York, Vantage Books: 1994
2. Harris, E. Malyango A. Evolutionary explanations in medical and heatlh profession courses: Are you anseweing your students “why” questions? BMC Medical Education 2005, 5:16: 1-7
3. Campillo JE. Las perspectivas evolucionistas de la obesidad. Rev Esp Obes 2004; 3: 139-151
4. Spotorno A. Medicina evolucionaria: una ciencia basica emergente. Rev Med Chile 2005; 133: 231-240
5. Nesse RM, Stearns S, Omenn G. Medicine Needs Evolution. Science 2006; 311:1071